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DIA 14
Dakar. Llegada
al aeropuerto de Dakar a las 23,00 h. Nos recoge el guía que hemos contratado
desde España a través de Birding-pal, la página web donde puedes encontrar
información y disponibilidad de guías ornitológicos de muchos países del mundo.
Nuestro hombre es Joseph, de la compañía de Jan Van der Broek y la primera
impresión no es muy buena. No nos están esperando como el resto de compañías
turísticas en el interior del aeropuerto, sino afuera entre un montón de gente.
Ya todos juntos (incluido el conductor) recogemos un Mitsubisi Pajero largo,
donde nos metemos las seis personas más el equipaje y nos trasladamos a un
destartalado hotel en Dakar. Queda lejos la medianoche y solamente queremos
descansar. Quedamos con Joseph a las 6,00 horas del día siguiente.
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DIA 15
Nuestro guía aparece a las
6,45 horas. Un rápido té y nos dirigimos a las afueras de la capital entre
grandes atascos.
Tecnopole. Marismas y arrozales situados en la costa, 6 kilómetros al noreste de la capital, con acceso por el centro de la zona húmeda hasta un campo de golf y otros proyectos en construcción. La visita duró de 8 a 10,30 h. Nada más dejar la caótica carretera de acceso y comenzar el camino de tierra, dos alcaravanes senegaleses (Burhinus senegalensis) y varios abejarucos chicos (Merops pusillus). En las orillas con arbustos secos y playas, buenas concentraciones de garceta grande (Egretta alba), intermedia (E. intermedia) y común (E. garcetta), cormorán africano (Phalacrocórax africanus), milano negro (M. migrans parasitus) y cuervo blanco (Corvus albus). Estos dos últimos muy abundantes en la capital, junto a los introducidos gorriones comunes (Passer domesticus). Destacar entre un grupo de gaviota patiamarilla (Larus cachinans) una gaviota de audouin (Larus audouinii) con anilla de PVC blanco y dígitos negros, suponemos que de procedencia española. Varias águilas pescadoras (Pandion haliaetus), jacana (Actophilornis africanus), martín pescador pío (Ceryle rudis), pagaza piquirroja (Sterna caspia), avefría espinosa (Vanellus spinosus) y muchas de las limícolas del Paleártico occidental. La gran sorpresa fue un ejemplar de archibebe patigualdo chico (Tringa flavipes), nueva especie para los cuatro, y que tuvimos la oportunidad de comparar con archibebe fino (Tringa stagnatilis) y claro (Tringa nebularia).
Otras aves que luego nos acompañaron a lo largo de todo el viaje son bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus), cotorra de kramer (Psittacula krameri), lorito senegalés (Poicephalus senegalus), paloma de guinea (Columba guinea) y la omnipresente tórtola senegalesa (Stroptopelia senegalensis). A la vuelta en Dakar, en el pequeño jardín de un hotel, una pareja de nectarina pigmea (Hedydipna platura).
Popenghine. Pequeño pueblo costero y pescador de La Petite Côte, 50 km. al sureste de Dakar. Llegamos alrededor de las 16,00 h. cuando el fuerte calor africano poco a poco remite. El alojamiento en el campamento Ker Cupaam fue todo un acierto. Desde la terraza encima del comedor se ve la pequeña laguna costera y alrededores, con un acantilado y una porción de playa. Además hay instalado un comedero para paseriformes justo bajo el mirador. Mientras se preparaba la comida pudimos observar por primera vez tórtola rabilarga (Oena capensis) y rosigrís (Stroptopelia roseogrisea), además de los abundantes estorninos brillantes de cola larga (Lamprotornis caudatus), pinzon candela de pico rojo (Lagonosticta senegala), cordón azul mejillas rojas (Uraeginthus bengalas), tejedor de la villa (Ploceus cucullatus), gonolek (Laniarius barbarus) y viuda de la villa (Vidua chalybeata).
Al atardecer, en un paseo hasta la laguna, varias águilas pescadoras (Pandion haliaetus), pelícano rosado (Pelecanus rufescens), toco piquirrojo (Tockus erythrorhynchus) y piquinegro (T. nasutus) muy abundantes ya para todo el resto del viaje, alción cabeciblanco (Halcyon leucocephala) y senegalés (Halcyon senegalensis), pato crestudo (Sarkidiomis melanotos), suirirí cariblanco (Dendrocygna viduata), pagaza piquirroja (Sterna caspia), charrán real (Sterna máxima) y pintada común (Numida meleagris).
Con las últimas luces del día, cucal senegalés (Centropus senegalensis), varios chagras cantando (Tchagra senegala), alcaraván senegales (Burhinus senegalensis) y casi a oscuras, varios chotacabras portaestandarte (Macrodipterys longipennis), lamentablemente en plumaje no nupcial. Gran abundancia de sapos (Bufo regularis) y agamas (Agama agama) en el campamento.
Ya de nuevo en la terraza, provistos de sendas cervezas Gazelle en mano, lechuza común (Tyto alba) y mochuelo perlado (Glaucidium perlatum).
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| Tecnopole |
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| Archibebe patigualdo chico |
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| Popenguine |
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| Toco piconegro |
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DIA 16
Tecnopole. Paseo por la mañana de 7 a 10,00 horas por los alrededores del campamento y la
laguna próxima y vuelta monte a través recorriendo una ladera arbustiva con
algunos impresionantes baobabs y una pequeña área de suelo más desnudo con
bloques de roca dispersos. Además de las aves del día anterior, martín pescador
malaquita (Alcedo cristata), camaroptera lomo verde (Camaroptera brachyura),
críalo listado (Clamator levaillantii), varios machos espectaculares en plumaje
nupcial de viuda del paraíso norteño (Vidua orientalis), carraca coroniparda
(Coracias naevia), papamoscas negro (Melaenormis edolioides), escribano pecho
canela (Emberiza tahapisi), hormiguero (Mymecocichla aetiops), pájaro ratón
(Urocolius macrourus), la enorme golondrina senegalesa (Hirundo senegalensis) y
buitrón gruñidor (Cisticola natalensis).
Después nos desplazamos a Kaolack
y Toubakouta, en la zona del delta del Siné y el Saloum, aprovechando
las horas de más calor. Entre Mbour y Kaolack, varias carracas abisinias
(Coracias abyssinica). Al final de los caóticos arrabales de Kaolak, donde no
se sabe muy bien cuando comienza un extenso basurero y acaba la población,
varios grupos de gaviota cabecigris (Larus cirrocephalus), garcilla bueyera
(Bubulcus ibis), garceta dimorfa (Egretta gularis) y garza real (Ardea cinerea).
En el puente que cruza el río Saloum, una gran colonia de vencejo moro (Apus
affinis).
A partir de aquí comienza la mala carretera dirección Toubakouta a través de grandes extensiones de sabana herbosa con acacias dispersas. A unos 10 km., en la cuneta, devorando los restos de una cabra pudimos observar más de 100 buitres, incluyendo buitre orejudo (Torgos tracheliotus), dorsiblanco (Gyps africanus), y de Rüpell (Gyps rueppellii), junto a varios jóvenes buitres leonados (Gyps fulvus), alimoche sombrío (Necrosyrtes monachus), milano negro (Milvus migrans parasitus) y cuervo blanco (Corvus albus). Al aproximarnos a pié hacia la melé, de un pequeño charco de agua saltan varias terreras orejiblancas (Eremopterix leucotis) y una hembra de pinzón codorniz africano (Ortygospiza atricollis).
Conforme nos acercamos a
Toubakouta, el paisaje de sabana va cambiando, las acacias dejan paso a árboles
más grandes y abundantes y aparecen charcas y pequeñas lagunas. Zona que parece
muy interesante, especialmente los alrededores de Sokone, pero que dejamos para
la vuelta.
 
Buitres carretera
Toubakouta. A
las 16,30 horas llegamos a esta población con una variada oferta hotelera,
principalmente dirigida a aficionados a la pesca. Damos un paseo hasta el
anochecer por los alrededores del pueblo, destacando varios barbudos
pechirrojos (Lybius dubius), palomita saheliana (Turtur abyssinicus),
oropéndola africana (Oriolus auratus), gavilán chikra (Accipiter badius), pito
gris (Dendropicos goertae), y salpicado (Campethera punctuligera) juntos en el
mismo árbol, turaco gris (Crinifer piscator), alcaudón de pico amarillo (Corvinella
corvina) y de copete (Prionops plumatus), capuchino garganta cortada (Amadina
fasciata), tordo plebeyo (Turdoides plebejus), drongo ahorquillado (Dicrurus
adsimilis) y una muy buena observación de mochuelo perlado (Glaucidium
perlatum) con las últimas luces.
Ya oscurecido, en una casa abandonada y un
gran árbol contiguo, una gran colonia de murciélagos de buen tamaño emiten
agudos y musicales sonidos.
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| Baobab |
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| Pájaro ratón nuquiazul |
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| Nido vencejo moro |
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| Arrabales Kaolak |
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| Alcaudon de copete |
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DIA 17
Fathala. Pasadas
las 6,30 horas y recomendada por nuestro guía, llegamos a esta reserva de
animales en semilibertad, donde es obligatorio pagar y entrar con vehículos
oficiales para ver rinocerontes y otros grandes mamíferos introducidos.
Rechazamos la propuesta de la visita turística y recorremos un trecho siguiendo
el perímetro del vallado por el exterior primero para después adentrarnos un
poco en su interior, siempre en un ambiente forestal poco denso. Interesantes
observaciones de paloma vinago waalia (Treron waalia), busardo gavilán
(Kaupifalco monogrammicus), carraca picogorda (Eurystomus glaucurus), francolín
biespolado (Francolinus bicalcaratus), gallinita roquera (Ptilopachus
petrosus), estornino orejas azules grande (Lamprotornis chalybaeus), estornino
brillante morado (Lamprotornis purpureus), turaco violáceo (Musophaga
violacea), barbudo sangrante (Lybius vielloti), mirlo africano (Turdus pelios),
nectarina pecho carmín (Chalcomitra senegalensis), tejedor búfalo (Bubalornis
albirostris), abubilla arbórea verde (Phoeniculus purpureus) y un macho de
nuestro bien conocido colirrojo real (P. phoenicurus). Ya de vuelta a Toubakouta,
en dos paradas, varias rapaces con águila de Wahlberg (Aquila wahlbergi),
aguilucho caricalvo (Polyboroides typus), cernícalo pizarroso (Falco
ardosiaceus), busardo gavilán (Kaupifalco monogrammicus), y los abundantes
milanos negros (Milvus migrans parasitus) y alimoches sombríos (Necrosyrtes
monachus). Y en las afueras del pueblo, vencejo moro (Apus affinis), vencejo
palmero (Cypsiurus parvus), canario de Mozambique (Serinus mozambicus), buitrón
cantador (Cisticola cantans) y una bonita culebra atropellada desconocida para nosotros,
del género Psammophis.
Isla de las Conchas
Delta del Saloum.Por
la tarde quedamos con un guía local, "Carlitos" Abdou Lô, buen conocedor de la
zona y sus pájaros además de hablar español perfectamente. Aceptamos su plan de
dar una vuelta en barca por el río Saloum, visitar la isla de Las Conchas y un
dormidero comunal de varias especies de aves en medio del manglar. Durante la
travesía hasta la isla de Las Conchas pudimos observar abejaruco papirrojo
(Merops persicus), buitre palmero (Gypohierax angolensis), numerosos zarapitos
trinadores (Numenius phaeopus) en vuelo río arriba y archibebe oscuro (Tringa
erythropus). La isla es un lugar curioso, la mayor elevación de toda la zona,
hecha por el hombre a base de acumular conchas para fines religiosos y funerarios,
con unos baobabs gigantescos y una vista inmejorable del río y sus manglares. Destacamos
pigargo vocinglero (Haliaeetus vocifer), cucal senegalés (Centropus
senegalensis), nectarina preciosa (Cinnyris pulchellus) y obispillo común
(Dryoscopus gambensis), éste último nuevo para nosotros. Ya con las últimas
luces partimos de la isla hacia una zona del manglar denominada como "el reposo
de los pájaros" por el guía, a donde se dirigen también grandes bandos de
pelícano rosado (Pelecanus rufescens) y garceta dimorfa (Egretta gularis). Parece
ser un sitio muy visitado y las barcas se aproximan hasta las ramas del pequeño
manglar-isla y dormidero. Esto no parece importar a garcetas dimorfas (300
aprox.), comunes (Egretta garcetta) y grandes (Egretta alba), ni a los más de
50 martines pescadores píos (Ceryle rudis) y unos 100 cormoranes africanos (Phalacrocorax
africanus) que indiferentes a nuestra presencia disputaban su sitio en las
ramas. Según el guía, los pelícanos no entran hasta que se van las barcas, por
lo que nos alejamos enseguida. De vuelta al embarcadero, anochece rápidamente,
mientras numerosos zarapitos trinadores (Numenius phaeopus) siguen volando río
arriba.
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| Culebra atropellada |
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| Pajaro raton nuquiazul |
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| Loro senegales |
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DIA 18
Toubacouta-Kaolack-Tambacounda-Dar Salam. Abandonamos Toubacouta al amanecer en dirección al lejano parque nacional de Niokolo Koba, lo cual nos lleva toda la jornada. El primer tramo de carretera (en buen estado) hasta Sokone lo hacemos a baja velocidad y parando en diferentes zonas encharcadas, anotando entre otras muchas especies ibis hadada (Bostrychia hagedash), ave martillo (Scopus umbretta), pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica), aninga (Anhinga melanogaster), chorlito gris (Pluvialis squatarola), martín gigante africano(Megaceryle maximus), garza imperial (Ardea purpurea) y dos especies de golondrinas, de guinea (Hirundo lucida) y colilarga (Hirundo smithii).
El resto del trayecto hasta Kaolak nos depara agradables sorpresas, azor lagartijero (Melieras metabates), varias terreras orejiblancas (Eremopterix leucotis) muy confiadas, y especialmente un inmaduro de águila perdicera africana (Hieraaetus spilogaster) y un grupo mixto de cernícalo primilla (Falco naumanni) y elanio golondrina (Chelictinia riocourii) cazando langostas en vuelo.
En Kaolak debemos detenernos para reparar el maltrecho radiador del coche, que en los próximos días nos dará más de un disgusto, lo que aprovechamos para comer y hacer algunas compras. Nos ponemos en marcha hacia Tambacounda a las 15 horas con casi 300 km. por delante de carretera infernal.
Sobre las 16,45, después de dejar atrás Koumpentoum, nos detenemos en una balsa para abrevar el ganado, inmersa en unos infinitos y horizontales paisajes de sabana abierta salpicada de baobabs de impresionantes dimensiones. El calor aprieta y las aves entran descaradas a beber mientras las observamos a escasos 15 metros. Disfrutamos de un inusualmente próximo macho de tortolita rabilarga (Oena capensis) junto a oleadas de terreras orejiblancas (Eremopterix leucotis), gorrión chillón chico (Petronia dentata), gorrión de cabeza de gris (Passer griseus) y canarios de frente amarilla (Serinus mozambicus) que no cesan de llegar. Un macho de viuda del paraíso norteño (Vidua interjecta) en plumaje no nupcial acapara nuestra atención hasta conseguir identificarla, mientras palomitas sahelianas (Turtur abyssinicus), tórtolas vináceas (Streptopelia vinacea) y estorninos brillantes cola larga (Lamprotornis caudatus) van sucediéndose en un constante ir y venir hasta el agua.
El resto del trayecto hasta Tambacounda y Dar Salam lo hacemos sin paradas y sufriendo los infinitos baches del asfalto. Todo el interior del coche (incluido pasajeros, mochilas, óptica, etc.) presenta una capa de polvo rojizo que ya no nos abandonará hasta el regreso a Dakar. En los últimos 50 km. entre Tambacounda y Dar Salam la carretera es nueva, lo cual aprovecha nuestro conductor para correr de manera excesiva, y allí nos vuelve a fallar el radiador del coche. Sobre las 23 horas llegamos al campamento de Dar Salam, en la entrada del parque Niokolo-Koba, después de pasar un control militar
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| Terrera orejiblanca |
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| Charca de Sokone |
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Pajaros en la charca |
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DIA 19
Parque Nacional de Niokolo-Koba. Amanece en el espartano campamento Dar Salam. Con las primeras luces y entre los arbustos junto a las cabañas descubrimos un par de zarceros pálidos (Hippolais pallida), gavilán chikra (Accipiter badius) y oropéndola africana (Oriolus auratus).
Sobre las 9 horas, entramos al Parque Nacional, el área natural protegida más importante de Senegal, con más de 900.000 hectáreas de extensión. Desde su declaración como Reserva en 1954 hasta 1981, cuando este espacio es designado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera, el descenso de la fauna y el deterioro de sus paisajes fueron en aumento. A partir de entonces, esta tendencia parece haberse ralentizado en gran medida. De todos modos, y aunque este espacio supone un interesantísimo destino para observar fauna salvaje, conviene visitarlo dejando a un lado cualquier expectativa relacionada con los típicos y tópicos safaris de África oriental en Kenia o Tanzania.
Recorriendo la pista hacia Simenti, descubrimos la primera manada de babuinos (Papio papio) y levantamos una pareja de gangas cuadricintas (Pterocles quadricintus) que vuelven a posarse unos metros adelante para nuestro deleite. Un francolín biespolado (Francolines bicalcaratus) con pollos corre a esconderse entre la vegetación, un par de ardillas terrestres (Xerus erythropus) trepan a los árboles y poco más adelante un macho de calao terrestre norteño (Bucorvus abyssinicus) vuela a un árbol delatando la presencia de la hembra.
Puvial egipcio
En una pequeña parada -el parque sólo puede visitarse en vehículo salvo las áreas de alojamiento y los escasos lugares donde el guía permite echar pie a tierra- localizamos carraca blanquiazul (Coracias cyanogaster), abubilla arbórea negra (Rhinopomastus aterrimus), drongo horquillado (Dicrurus ludwigii) y abejaruco gorgirrojo (Merops bullocki). Desde el vehículo y mientras atravesamos un área de escasa vegetación vemos avefría senegalesa (Vanellus senegallus), águila volatinera (Terathopius acaudatus), cucal senegalés (Centropus senegalensis) y abejaruco esmeralda (Merops orientalis) En una segunda parada observamos culebrera culiblanca (Circaetus cinerascens), cigüeña lanuda (Ciconia eopiscopus), busardo gavilán (Kaupifalco monogrammicus), los dos tocos (T.erytrorhynchus, T. nasutus) y mono verde (Cercophitecus aethiops sabaeus).
Por fin llegamos al Campement du Lyon, de elementales (pero muy elementales) instalaciones, en la propia orilla del río Gambia. En frente de nosotros dos pluviales (Pluvianus aegyptius), una de las especies objetivo del viaje, y una avefría coroniblanca (Vanellus albiceps) corretean por la playa de gravas. Un cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus) asoma su cabeza en el río y más lejos un varano (Varanus niloticus) camina perezosamente. Aquí mismo detectamos gonolec común (Laniarius barbarus), martín pescador pio (Ceryle rudis) y alción pechiazul (Halcyon malimbica).
Simenti. Sobre el mediodía llegamos a este peculiar complejo hotelero, señalado como uno de los mejores lugares del Parque para observar fauna y equipado con un decrépito y descuidado ecomuseo, donde una vez instalados en la terraza del hotel y disfrutando de sus inmejorables vistas sobre un meandro del Gambia, anotamos de nuevo pluvial (Pluvianus aegyptius), pigargo vocinglero (Haliaeetus vocifer) -ambos presentes durante los dos días-, lavandera africana (Motacilla aguimp), pito cardenal (Dendropicos fuscencens), tejedor de cabeza negra (Ploceus melanocephalus), oropéndola africana (Oriolus auratus), pinzón candela de pico rojo (Lagonosticta senegala) e ibis hadada (Bostrychia hagedash).
Por la tarde, en un bonito paseo en barca aguas arriba con momentos emocionantes a poco más de 30 metros de un grupo de cinco hipopótamos (Hippopotamus amphibius), destacan las observaciones de garcita azulada (Butorides striatus), carraca de Abissinia (Coracias abyssinicus), abejaruco gorgirrojo (Merops bullocki), papamoscas pantanero (Muscicapa aquatica), gris (M. striata) y cerrojillo (Ficedula hypoleuca), turaco gris occidental (Crinifer piscator), críalo listado (Clamator leivaillantii), martín gigante africano (Megaceryle maximus), martín pigmeo africano (Ceyx picta) y aguilucho caricalvo común (Polyboroides typus), además de un antílope jeroglífico (Tragelaphus scriptum). Ya de regreso y coincidiendo con las últimas luces del día, el cielo se llena de cientos de carracas picogordas (Eurystomus glaucurus) que se alimentan cazando insectos en vuelo. Varias manadas de babuinos (Papio papio) se disponen a pasar la noche encaramadas a las copas de los árboles que se inclinan sobre el río, ofreciéndonos, con su silueta recortada contra el cielo del atardecer, una imagen de intenso sabor africano.
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| Río Gambia |
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| Martín perscador pio |
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| Río Gambia |
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Terraza del Hotel Simenti |
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DIA 20
Mar de Simenti. Al amanecer nos situamos en uno de los dos observatorios con los que cuenta el "mar" de Simenti. Se trata de una laguna endorreica que atrae abundantes mamíferos en lo más extremo de la época seca, y lugar recomendado para la observación de grullas coronadas cuellinegras (Balearica pavonina), marabús (Leptoptilos crumeniferus) y jabirús africanos (Ephippiorhynchus senegalensis), desde luego, en fechas distintas a las de nuestra visita. Se mostraba como una inmensa pradera entre la que, sólo a duras penas, se conseguían vislumbrar algunos pequeños espacios cubiertos por una lámina de agua. Pudimos observar garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y cangrejera (Ardeola ralloides), garceta intermedia (Egretta intermedia) y garza cabecinegra (Ardea melanocephala), jacana (Actophilornis africanus), ibis hadada (Bostrychia hagedash), avefría espinosa (Vanellus spinosus) y andarríos grande (Tringa ochropus). Un bando de 70 suirirís cariblancos (Dendrocygna viduata) y 20 pintadas (Numida meleagris) en la orilla alimentándose, junto a un elegante macho de cobo (Kobus kob). Dos gansos espolonados (Plectropterus gambensis) descansan posados en un árbol a buena altura.
Por los alrededores, entre el bosque de cierta entidad que circunda la laguna, también detectamos vinago waalia (Treron waalia), alcaudón de pico amarillo (Corvinilla corvina), cernícalo pizarroso (Falco ardosiaceus), petirrojo de corona blanca (Cossypha albicapilla) y abubilla arbórea verde (Phoeniculus purpureus), esta última cebando a sus pollos en un hueco de un árbol con gran recelo ante nuestra presencia.
El resto del día transcurre en un ir y venir entre la terraza del hotel -por donde campan a sus anchas los monos cercopitecos verdes (Cercophitecus aethiops sabaeus)- y los observatorios del "mar" observando además turaco gris occidental (Crinifer piscator), culebrera europea (Circaetus gallicus), águila volatinera (Terathopius ecaudatus), vencejo palmero (Cypsirius parvus), tejedor enmascarado (Ploceus luteolus) y tejedor de cabeza negra (Ploceus melanocephalus).
Al atardecer, en un pequeño paseo siguiendo algo así como un sendero semi señalizado alrededor del hotel y sus instalaciones, un nido no ocupado de avemartillo (Scopus umbretta), antílope jeroglífico (Tragelaphus scriptum) y una manada de babuinos (Papio papio) que en plena discusión casi se nos echan encima. Para acabar el día, y ya de regreso al hotel, una pareja de gangas cuadricintas (Pterocles quadricintus) se posan en la playa del meandro a beber, y, a las 18h40, poco antes de que se ponga en marcha el grupo electrógeno, escuchamos varias veces cárabo pescador (Scotopelia peli). Ya de noche, un gran macho de facocero (Phacocherus africanus) atravesando el campamento con gran parsimonia supone una buena guinda para finalizar la jornada.
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| Mar de Simenti |
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| Cob de Buffon |
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| Paloma de Guinea |
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DIA 21
P.N. de Niokolo-Koba - Dakar.. Pese a que hemos planeado salir de Simenti a las 6.30 h. con la intención de recorrer con las primeras luces el tramo de bosque del camino de regreso y así favorecer la observación de mamíferos, nuestro guía se retrasa otra vez, y hasta las 7.15 h. no iniciamos el viaje.
En la misma pista que recorrimos a la entrada, levantamos hasta 8 gangas cuadricintas (Pterocles quadricintus) (siempre en parejas), dos grupos familiares con pollos de francolines biespoplados (Francolines bicalcaratus) y otros dos, también con pollos, de pintadas (Numida meleagris). Además de tortolita rabilarga (Oena capensis), palomita saheliana (Turtur abyssinicus), gavilán chicra (Accipiter badius) y otras muchas aves ya identificadas a la ida. Destaca la observación de un busardo langostero (Butastur rufipennis), especie nueva para el viaje y muy común después en la carretera hasta Tambacounda. Hacemos algunas paradas en Dar Salam y proximidades para entregar el material escolar (cuatro cajas de cuadernos, lápices y dos bolsas de juguetes) que traemos desde España.
A la salida de la escuela de una aldea vemos siete carracas abisinias (Coracias abyssiniica) -más un camaleón (Chamaeleo senegalensis)- atropelladas en un tramo de 50 metros, posiblemente atraídas por la abundancia de artrópodos.
Antes de Tambacounda el radiador del vehículo vuelve a estropearse, y a duras penas conseguimos llegar a esta población, donde después de un par de horas y aplicando una especie de pegamento lo consideran arreglado.
Entre Tambacounda y Koumpentoum unas pocas paradas con observaciones de buitre dorsiblanco africano (Gygs africanus), milano negro (Milvus migrans), busardo langostero (Butastur rufipennis) y vencejo de baobab (Telacanthura usserhi), En uno de los frecuentes tramos circulando con uno de los laterales fuera de la calzada reventamos una rueda, y poco más adelante vuelve a estropearse el radiador, esta vez, definitivamente, pese a los denodados esfuerzos del mecánico del lugar por reanimarlo armado de llave inglesa, masilla de coche y una vela como toda herramienta. Todavía estamos a 300 kms de Dakar, se hace de noche, canta un mochuelo perlado (Glaucidium perlatum) y cientos de murciélagos -que rebasan los 50 cms de envergadura- llenan el cielo al abandonar su refugio diario en un gran árbol cercano. Nosotros, ya sin vehículo e inmersos en la aventura surrealista que acababa de comenzar, acabamos en el patio de una casa sentados junto a sus habitantes delante del televisor, donde DVD tras DVD devoran los capítulos de un "culebrón" senegalés. Cani sentencia: "Si tuviéramos las manos atadas a la espalda, esto podría considerarse tortura".
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DIA 22
N´Gor, Dakar. Después de una larga noche sin dormir, con varios cambios de vehículo y conductor, y totalmente desesperados, amanecemos cómodamente alojados en el Hotel Le Calao, en N´Gor, al este del cabo que ocupa Dakar. Nuestro aspecto debía ser tan terrible, que el recepcionista se negó a alojarnos con las excusas más peregrinas, hasta que se dió cuenta de que éramos pajareros y cambió de actitud. Desde la misma terraza del hotel, en la orilla del mar observamos muy lejos alcatraz atlántico (Sula bassana), págalo parásito/pomarino (Stercorarius sp), charrán patinegro (Sterna sandvicensis), común (Sterna hirundo) y real (Sterna maxima) y los dos cormoranes (P. carbo lucidus y africanus).
Por los jardines del hotel, equipados con un par de comederos y una fuente-bebedero, serín de lomo blanco (Serinus leucopygius), canario de frente amarilla (Serinus mozambicus), y bandos mixtos de capuchino bronceado (Lonchura cucullata), capuchino africano (Lonchura cantans), viuda de la villa (Vidua chalybeata), cordón azul mejillas rojas (Uraeginthus bengalus), pinzón candela de pico rojo (Lagonosticia senegala) y quelea de pico rojo (Quelea quelea). También gorrión de cabeza gris y común (P. griseus y domesticus), golondrina de Guinea (Hirundo lucida), vencejo común (Apus apus) y un halcón peregrino (Falco peregrinus) tuerto posado en lo alto de un edificio próximo.
Parc Forestier de Hann.. Sobre las 16h30 llegamos a este enclave que cuenta con una laguna en su interior de medianas dimensiones y que constituye el más importante parque público de Dakar. Desechamos la visita al zoo allí ubicado y damos un paseo que nos confirma este lugar como un interesante paraje para la observación de muchas especies de aves. Destacar nectarina esplendida (Nectarinia coccinigaster), lorito senegalés (Poicephalus senegalus), cotorra de kramer (Psittacula krameri), tórtola vinosa (Steptropelia vinacea), tórtola ojirroja (Steptropelia semitorquata), tórtola rosigris y senegalesa (S. roseogrisea y senegalensis), alimoche sombrío (Necrosyrtes monachus), cuervo blanco (Corvus albus) y gallineta de agua (Gallinula chloropus), entre muchas otras. Pero nuestra sorpresa llega cuando, conforme se aproxima el atardecer, comienza la llegada de numerosas aves a los árboles que rodean la laguna, donde reconocemos garza imperial y real (A. purpurea y cinerea), garceta común y azabache (E. garzetta y ardesiaca), garceta dimorfa y grande (E. gularis y alba), garcita azulada (Butorides striatus), ibis sagrado (Treskiornis aethiopicus), anhinga (Anhinga rufa) y águila pescadora (Pandion haliaetus). Con relativa rapidez va formándose un espectacular dormidero que acaba aglutinando unas 4500-5000 aves, compuesto fundamentalmente por cormorán africano (Phalacrocorax africanus) (aprox. el 30% de las aves), garcilla bueyera (Bubulcus ibis) (aprox. el 50% de las aves).y milano negro (Milvus migrans) (aprox. el 10% de las aves) que parecen ajenos por completo al constante trasiego generado por los numerosos visitantes que frecuentan el lugar.
Apurando las últimas luces, continuamos disfrutando de los bulliciosos revuelos propios de estas concentraciones de aves, que van apagándose conforme se eleva el sonido de fondo generado por los atascos del tráfico de Dakar al acabar el día. Para nosotros ha llegado el punto final del viaje, y muy satisfechos por las 207 especies de aves registradas nos trasladamos al aeropuerto para iniciar el regreso a casa.
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| Terraza del Hotel Calao |
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| Capuchino bronceado |
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| Dormidero laguna de Hann |
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